Una nave espacial china traerá rocas lunares muy jóvenes a la Tierra, en la primera misión de muestreo desde 1976




China ha enviato una nave no tripulada a la Luna cuyo objetivo es recoger al menos 2 kilos de polvo y escombros de la región norte del Oceanus Procellarum, un área que previamente no visitada en el lado próximo de la Luna.
 

La última vez que se recogieron muestras del satélite fue en 1976. Lo hizo la Unión Soviética, que se trajo unos 170 gramos gracias a la sonda robótica Luna 24. Anteriormente solo Estados Unidos ha conseguido este logro. Por tanto, China es el tercer país que lo quiere conseguir.
 

La misión se llama Chang'e 5. El lanzamiento del cohete fue el 23 de noviembre por la mañana, desde la isla de Hainan, en el Mar de China Meridional. La nave espacial consta de un orbitador, una cápsula de reentrada y una etapa de aterrizaje y ascenso. Después de que la Chang'e 5 alcance la órbita lunar, el módulo de aterrizaje y la etapa de ascenso se separarán de la nave espacial principal para aterrizar en la luna.
 

Se ha seleccionado un área de aterrizaje cerca de Mons Rümker, una formación volcánica de 1300 metros de altura que cubre dos unidades geológicas diferentes. Al oeste hay basaltos, rocas formada por el rápido enfriamiento de la lava, parecidos a los muestreados en las misiones Apolo. Chang'e 5 apunta a aterrizar al este de Mons Rümker, en un área que contiene lo que parece ser una roca mucho más joven, de entre 1.200 y 2.000 millones de años. Serían las muestras volcánicas más jóvenes que se hayan traído de la Luna.
 

Fuente: New Scientist. Imagen: sonda Chang'e 4; imagen tomada en 2019 (PeopleDaily.com).

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