Crean un robot que identifica a personas concretas y las sigue para prestarles ayuda

 

3srp.com

 Unos ingenieros han creado un robot que puede distinguir a otra concreta dentro de un grupo y seguirla para prestarle labores de asistencia. Sería útil, por ejemplo, para personas discapacitadas o ancianos de residencias. El método se basa en una combinación de reconocimiento facial y técnicas de rastreo ya existentes de personas anónimas. Se basa en un “algoritmo secuencial de vecino más cercano con selección de umbral adicional”, que es un método computacional que se puede utilizar para abordar una variedad de tareas de clasificación.

El robot podría ayudar a los residentes en hogares de ancianos o pacientes en otras instalaciones de atención médica. Es, pues, un robot de asistencia social que puede proporcionar asistencia rutinaria a las personas. Por ejemplo, el robot puede acompañar a un residente al comedor, seguir a la persona al siguiente al que se dirige o jugar a un juego con ella.
El algoritmo es capaz de hacer frente a situaciones complicadas como la desaparición temporal de la persona del ángulo de visión de robot o una iluminación muy pobre. Es decir, el algoritmo permite que el robot funcione de manera confiable en el mundo real.

El robot, llamado Aether, ha sido probado en una serie de experimentos en los que tuvo que identificar, rastrear y seguir a los usuarios en cinco escenarios diferentes. Monitorizaron la posición del robot y la de las personas en su entorno utilizando un sistema de captura de movimiento. Las pruebas iniciales realizadas por los investigadores arrojaron resultados muy prometedores, y la nueva técnica superó las herramientas de reconocimiento facial y seguimiento de usuarios existentes con las que se comparó, según los inventores.

En el futuro, la herramienta ideada por este equipo de investigadores podría utilizarse para mejorar las capacidades de los robots de servicio permitiéndoles ayudar mejor a las personas en su entorno.  Se trata de que el robot mejore su navegación segura dentro de grupos de personas, “comprenda” los gestos sociales que la gente usa, realice inspecciones de rutina en las habitaciones, mejores su capacidad de “conversar” y entretener (con juegos, por ejemplo) a la persona a cuyo servicio está, etc., todo ello con miras a mejorar la productividad y la calidad de vida de las personas.

Desde luego, no es este el único robo de compañía que se ha creado. Existe también Pepper, un robot humanoide de la altura de un escolar que hace contacto visual, baila la lambada, hace bromas o navega por cualquier sala de exposiciones. Es capaz de reconocer las principales emociones humanas y responder preguntas. Pero por el momento el principal uso que le están dando en Japón es para dar la bienvenida en las tiendas, informar y divertir a los clientes.

Otro es SAM, más orientado a mejorar la calidad de vida de adultos mayores y las personas con discapacidad. Tiene tamaño humano y hace controles frecuentes a las personas a las que les proporciona atención no médica a los residentes en entornos de atención de largo plazo. Según se afirma, aumenta el índice de satisfacción del paciente simplemente estando ahí, haciendo compañía. (Recordemos la película Náufrago, en la que una pelota rota es suficiente para calmar la necesidad de compañía que una persona que lleva sola años en una isla). 

Más información en la página de Aether: 3srp.com.

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