10 años de excavaciones en el cementerio islámico de Tauste han proporcionado descubrimientos excepcionales

(El Periódico de Aragón)

Hace 10 años que comenzaron unas excavaciones arqueológicas en una calle de la localidad zaragozana de Tauste en la que se habían encontrado restos humanos de lo que parecía ser un cementerio musulmán de dimensiones fuera de lo común. La existencia de estos restos era vagamente conocida en la localidad, quizá porque se habían ido encontrando esporádicamente al excavar los cimientos de las casas a muchos metros a la redonda.  

Inicialmente se pensó que los cadáveres correspondían a fallecidos en una epidemia de cólera que diezmó a Tauste hacia el año 1885. Pero los primeros cadáveres que encontraron los arqueólogos aparecieron acostados hacia la derecha y orientados hacia La Meca, lo que era claro signo de un rito de enterramiento islámico. 

(Asociación Cultura El Patiaz)


Actualmente se han excavado más de 400 tumbas cuya edad se remonta a las centurias VIII a XI, según ha revelado la técnica del carbono 14. Muchos de los esqueletos han sido estudiados con gran detalle. Por ejemplo, uno de ellos correspondía a un varón de unos 30-45 años que medía aproximadamente 1,75 m, altura muy destacable para aquella época. Se observan en él lesiones de artrosis y síntomas de osteoporosis. Había una mujer a la que le faltaba un pie, pero sin signos de amputación. Se encontró un cráneo trepanado probablemente con fines médicos. La regeneración del hueso indica que el supuesto paciente (un varón) sobrevivió a la operación, si bien también hay signos de infección. Este hecho habla de unos conocimientos y prácticas quirúrgicas muy desarrollados.

Las edades de algunos de los restos que fueron analizados están entre el siglo XI y los primeros años de la presencia árabe en la península, lo que supone unas de las más antiguas fechas absolutas para un enterramiento islámico en nuestro país.

La existencia de un cementerio islámico tan grande en Tauste indica que esta localidad fue mucho más importante de lo que se pensaba en la época andalusí. Por otro lado, la situación de los enterramientos sugiere el lugar donde existiría una de las murallas de la ciudad, ya que era costumbre enterrar fuera del núcleo urbano, pero cerca o al pie de la muralla. Con ello se ha podido corroborar que la Tauste antigua era más extensa de lo que se creía.

Es posible que el cementerio islámico tenga miles de tumbas. Concretamente, se han estimado que la necrópolis, de unas dos hectáreas, podría tener una capacidad de unos 4.500 enterramientos en al menos dos niveles.

Pero es más, estas excavaciones, dirigidas por el arqueólogo Francisco Javier Gutiérrez, han permitido conocer otras circunstancias relacionadas con la historia de Tauste, que, por lo que se está averiguando, se remonta a la Edad de Hierro. Hay indicios de que por lo menos desde el siglo V antes de Cristo ya existía un núcleo de población allí, el cual tuvo continuidad de ocupación hasta la actualidad, como suele ser habitual en muchas ocupaciones humanas.

Se han encontrado también restos celtibéricos, lo que indica que existía un poblado que al parecer se abandonó en el momento de la conquista romana del Valle Medio del Ebro (200 - 150 a. C.) quizá por no reunir las condiciones adecuadas para defenderse.

Actualmente el Ayuntamiento de Tauste tiene la intención de impulsar las investigaciones sobre tan extraordinarios hallazgos, ya que esta riqueza patrimonial, científica y turística puede proporcionar mucho beneficio a la localidad.

En este sentido, la Asociación Cultural El Patiaz, principal impulsora de las investigaciones, no deja de insistir en que deben seguir potenciarse los estudios, que han adquirido relevancia internacional. La entidad ha creado un Observatorio Antropológico de la Necrópolis Islámica de Tauste asociado a un proyecto de investigación de la dirigido por la antropóloga Miriam Pina. Muchas personas especialistas y entidades están participando en la investigación, como el paleogenetista Carles Lalueza Fox, del Instituto Biología Evolutiva de Barcelona (CSIC-Universidad Pompeu Fabra); Iranzu Guede, de la Universidad del País Vasco; Sarah Inskip, profesora de Osteoarqueología Humana en la Universidad de Leiden (Holanda) o Michelle Alexander, de la Universidad de York (Reino Unido).

Más información: www.elpatiaz.es, taustezagri.blogspot.com.


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